FOMO: Devastada y muy decepcionada

No he podido sentarme a escribir este texto desde hace semanas, primero porque he tenido muchos problemas intentando adecuar mejores patrones de sueño con todos mis proyectos alternos, colaboraciones y pendientes de trabajo (esos que pagan la renta, los conciertos y los viajes). Y luego la verdad es que cuando me siento a hacer el recuento de las notas nada más me encuentro con malas noticias y me pongo de muy mal humor, me siento decepcionada de la humanidad, no importa cuantos posteos de HONY lea. No me gusta recordar que vivimos rodeados de una cantidad estúpida de personas imbéciles en este mundo a las que el sentido común no sé, solo no se les fue dado al nacer. 

De por sí ya soy muy cínica y criticona, no puedo seguir rodeándome de malas noticias, pierdo mucho tiempo amargada con la estupidez del mundo y eso no me ayuda a cumplir con mi trabajo. En fin, hoy me desperté con la firme idea de escribir acerca de todas esas cosas que hacen que me de cuenta de que todavía hay mucho trabajo por hacer para tener un mundo mejor ¿cómo lo vamos a hacer? No tengo idea, pero empezaré por confesar que escribir este recuento de notas al menos me hace pensar que quien me lee, es un poquito mejor persona por hacer el intento de enterarse de otras cosas que pasan en el mundo y en el país.

No se ni por dónde empezar ¿los líderes mundiales como Trump y sus opiniones (o lo que come)? ¿la constante amenaza de Corea del Norte y la ligereza con la que nos tomamos el asunto? ¿la evolución del estado Islámico extremista (es que ya nadie sabe cómo hablar de ellos)? ¿las elecciones en Francia? ¿la sorpresiva captura de JaviDu? ¿o de la corta pero escandalosa clausura de los tacos del Borrego Viudo? Porque evidentemente no van a querer hablar del debate en el Estado de México o de las acusaciones de corrupción contra AMLO. Si ya sabemos que todos los políticos son corruptos, no hay necesidad de que se inventen trucos para recordárnoslo.

Podemos hablar del medio día en que fueron (digo “fueron” porque no todos se subieron a ese tren) poseídos por un unicornio zombie y agotaron la distribución de una bomba de azúcar y edulcorantes llamada #UnicornFrappuccino o podríamos hablar de cómo las agencias de publicidad se las empiezan a ver negras porque las empresas de alimentos procesados empiezan a perder ganancias, mientras unos quieren comerse un pedazo de azúcar de colores licuado, otros se preocupan cada vez más por comer productos frescos.

Siento que también estas semanas hemos estado hablando mucho de los estrenos de Netflix, el más reciente fue Chicas del cable y es una celebración al movimiento feminista, principalmente en España pero más por el concepto de mujeres empoderadas y adelantadas a su época. En esa misma línea también estrenaron #GirlBoss que a muchos no les gustó porque no es la historia enfocada en moda que todos esperaban, yo como mujer emprendedora la disfruté bastante y no tengo mayor queja (incluso ya me estoy planteando leer el libro para comparar). La otra serie de la que probablemente siguen hablando (porque todos somos adultos que tienen vida y trabajos y no podemos ver una serie de Netflix completa en un día) es “13 reasons why” que en lo personal me gustó, en términos de producción pero -así como las mamás preocuponas del internet- me preocupa que productos mediáticos como estos no sean estrenados en un entorno en donde jóvenes y adultos podemos razonablemente distinguir entre depresión, bullying, violación, etc. Estoy muy decepcionada les digo. 

Me explico: vi varias notas en internet donde expertos psicólogos advertían que la serie “glorificaba” el suicidio y podía desatar una ola de suicidios adolescentes luego, vi varios memes haciendo burla de estas preocupaciones argumentando que hemos visto peores cosas pero no nos convertimos en científicos locos, acosadores o vengadores de la justicia. Muchachos, paren de mamar. Me queda claro que cualquiera haciendo este tipo de bromas no tiene ni idea de lo que es sentirse deprimido o violentado al grado de querer quitarse la vida. Está comprobado (pero no les voy a dar aquí una disertación de storytelling o semiótica) que para que una historia sea exitosa, tiene que tener algún elemento con el que la audiencia puede identificarse y en el caso de “13 reasons why” las opciones son dos: sentirse identificado con la víctima o con los victimarios. Evidentemente el objetivo principal es el de hacernos sentir malas personas y más sensibles hacia la las consecuencias de nuestras acciones pero, tienen que entender que existe la posibilidad de que en este tipo de historias alguien se identifique con la víctima y un producto comercial le ofrece todas las justificaciones (lógicas en su entorno) para querer quitarse la vida. Si las preocupaciones no fueran justificables, retos como el de la Ballena Azul no tendrían alarmada a fuerzas policiales de más de cinco países.

En verdad es lamentable que vivimos en una sociedad en donde los padres no pueden hablar con sus hijos, donde los adolescentes sienten que ya no hay espacio seguro para compartir sentimientos porque ahora nos da por hacerlo todo público y -si podemos (siempre podemos)- burlarnos de ello. Nadie puede decirme que somos mejores que eso, que la serie de Netflix es solo ficción y que eso no pasa tan seguido como nos hacen creer que pasa sin embargo, en las últimas semanas he leído notas burlonas sobre las fotos de Kim Kardashian sin photoshop en bikini (como si no supiéramos que toda foto publicada en revistas es retocada y cualquier mujer arriba de los 25 tiene celulitis, como si no supieran que todos los que viven de su imagen retocan sus fotos, como si ustedes no usaran los filtros de instagram para difuminar imperfecciones), notas sobre la campaña de Televisa victimizando a las mujeres que envían “nudes”, la crónica de una mujer que se hizo de dinero vendiendo ese mismo tipo de fotos para salir de su país y las noticias escandalosas (y la posterior aclaración) de un video porno filtrado de una actriz mexicana que resultó falso.

Quieren por favor explicarme ¿cómo es que ese clickbait o esquemas de pensamiento son mejores que el entorno en el que se mueve Hanna Baker en “13 reasons why”? TODAS ESTAS NOTAS TIENEN DETRÁS DE ELLAS A ADULTOS RESPONSABLES, CON EDUCACIÓN QUE SE SUPONE QUE SABEN LO QUE ESTÁN HACIENDO. Si Regina Blandón se hubiera encontrado en una situación depresiva, un escándalo como ese le hubiera arruinado la vida, no todas las niñas que envían “nudes” lo hacen con el cinismo para sacar dinero o con la confianza de que esas fotos no van a ser luego distribuidas por whatsapp y ¿qué hacemos? Culpar a la víctima, porque no tenemos espacios seguros para procesar todo lo que hay detrás… en fin, si de verdad quieren expandir su marco de entendimiento acerca de la depresión, viralizar el sexo (o el porno) en la era digital y dejar de caer en análisis simplones de temas más complejos podrían ver “It’s kind of a funny story” o “Hot Girls Wanted” en Netflix.

Para no terminar el FOMO con puros rants y malas noticias, hablemos del bebé de Bradley Cooper, de los Icebergs paseantes en Canadá, del camarón que puede matar peces emitiendo ondas de sonido, de la libélula que se hace la muerta cuando un macho intenta conquistarla (si tan solo una pudiera hacer lo mismo) y de las 50 nuevas arañas en Australia para aterrorizarnos por ser terribles seres humanos. Pero ya nada importa porque alguien inventó el ejercicio de la siesta:

En fin, disfruten de su semana que seguramente nos deparan puras malas noticias y un chingo de memes. Por lo pronto, podemos escuchar el nuevo disco de Gorillaz y ser felices:

One Comment

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *