Me gusta, no me gusta: Hambre de Poder

Fui a ver la película de Michael Keaton “The Founder”, traducida al español como “Hambre de Poder” y todavía no estoy segura de cómo sentirme respecto a ella. Sin afán de spoilerear, la película sigue la historia de Ray Kroc, la mente brillante detrás del crecimiento desmedido de McDonald’s.

El argumento original no les dice mucho aunque pueden imaginar de qué va: hombre busca el éxito, le cuesta trabajo conseguirlo, trabaja duro para lograrlo, nada en una alberca de billetes y todos lo admiramos por ello. No sería Hollywood si no supiéramos que tendrá un final feliz (no es cierto, ya sabemos que igual les gusta engancharnos con historias esperanzadoras y luego arrancarnos el corazón). En fin, “Hambre de Poder” es una historia bastante común y de todos modos tengo que admitir que no sabía si se me salieron un par de lágrimas de felicidad o de frustración.

¿Que por qué demonios derramé esas lágrimas? Pues porque como alguien que lleva más de un año buscando desarrollar un negocio propio no puedo a negar que me sentí identificada con la eterna lucha del papel de Keaton vendiendo sus ideas. Pude sentir la frustración y entonces, en ese contexto siempre es bueno que a uno le recuerden que no está solo en esa lucha. Igual siento la frustración y me conmueven muchas otras historias de éxito y fracaso.

El conflicto está en que una vez que has identificado la frustración del proceso de emprender, simpatizas con Ray Kroc. Y luego lo ves crecer y ves que se vuelve duro… rudo incluso. Y también te recuerda esas otras paranoias del emprendimiento en las que no quieres caer. Y te enojas. Y te preguntas si alguna vez llegarás a ese punto en tu carrera. Y te prometes que no. Juras que no podrías. Pero la realidad es que cuando derramé otro par de lágrimas, fue porque no era capaz de juzgar las acciones del hombre que hizo grande a McDonald’s y dude de mis principios como emprendedor.

Lo admito, ya me estaba yo cansando de las historias de éxito emprendedor que omiten las partes rudas para concentrarse en lo aspiracional. Creo que en general hacen bien en contar todos los ángulos de la historia pero en verdad que no puedo decir si me gustó o no me gustó.

Lo que si les aseguro es que dará mucho de que hablar con sus amigos, sobre todo si tienen alguno que se autonomine como emprendedor. Creo que en el aspecto técnico, la dirección cumple con mantener el ritmo de la historia con la edición y logra que ames y odies a los personajes como los mortales que fueron al grado de desconcertarte como audiencia ¿debería caerme mal esa mujer? o ¿debería admirar su habilidad para resolver problemas?, ¿debería tenerle consideración a esos hermanos? o ¿deberían colmarme la paciencia?… realmente no lo se.

“Hambre de Poder” se estrena este viernes 17 de marzo y si alguien decide ir a verla basado en lo que lee aquí, por favor que después me diga a qué conclusión llegó y si cree -como yo- que el título en español le queda mejor que “The Founder”. Yo todavía no se cómo sentirme con respecto a Ray Kroc y su historia de éxito pero igual quiero salir a comerme una hamburguesa.

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *