FOMO: Lo bueno no cuenta, 2016

Ya se terminó el año. No tengo idea de como llegamos aquí con tantas semanas tan atropelladas y con tantas malas noticias. Creo que todos podemos estar de acuerdo con que el 2016 fue el año en que el peer pressure terminó por pegarle al periodismo y se rindieron ante la ignorancia de la gente. Siento que la mayoría sucumbió ante el meme y el mame y por eso tuvimos mucho que leer (no ler) de lords y ladies, cubrieron uno XV años en San Luis Potosí y en el fondo ya a nadie le sorprende que Donald Trump será el presidente del país primermundista del que somos vecinos.

Siento que 2016 fue el año de amar odiar (y reírse hasta las lágrimas) a Enrique Peña Nieto, este personaje que “capturó” al Chapo y lo extraditó envuelto en una nube de gases que delicadamente describió Sean Penn. Sean Penn “entrevistó” al Chapo ¿ven por qué les digo que nos dimos por vencidos con leer noticias y mantenernos informados?. Las notas más leídas tuvieron que ver más con las vergüenzas que nos hizo pasar este señor (LOL los memes de Trudeau, Obama y Peña Nieto) que con los logros de cualquier otro compatriota.

Hoy nos quejamos amargamente del gasolinazo como en su momento lo hicimos del precio del dólar, el del aguacate y del doble no circula. Igual con excusas baratas y disculpas nos conformamos, así como también nos conformamos con “reportajes” a medio terminar y el gobierno todavía cree que la televisión abierta y sus conductores expertos en economía educan a esta población. Entiendan, esta población ya no se educa ni con la tele ni con la pantalla de su celular. Ya no se educa. Punto. Luego por eso el Bronco le dice a las niñas embarazadas gordas y se da el lujo de afirmar que no existe Santa Claus.

En fin, la realidad es que a pesar del Brexit, las Olimpiadas y los casos de corrupción en América Latina (¿se acuerdan de los Panama Papers?) los ojos y oídos del mundo estuvieron en Siria y creo que la palabra más prostituída en el año fue inmigrante… o tal vez fue refugiado. Aprendimos eso sí que el terrorismo no es exclusivo de los gringos y que cualquiera está expuesto. Tampoco puedo pedirles mucho si lo más interesante que leyeron fue que Obama y las Kardashian fueron a Cuba porque aunque oyeron mucho hablar de Siria seguro no saben señalarla en un mapa y todavía no creen que deban preocuparse por Corea del Norte.

Para el próximo año me imagino que empezaremos a poner más atención a las relaciones internacionales con Asia y claro, temeremos por nuestro futuro y el de los migrantes sudamericanos que no logren llegar a Estados Unidos. ¿Aquí es cuando les recuerdo que hubo un hacker que aseguró que le ayudo a ganar a Peña e insinuó que le ayudaría a Trump?

Tal vez esta soy yo pero el tema del abuso y violencia de género sonó mucho en el 2016. No siento realmente que se haya generado un cambio. Después de todo todavía penalizan el aborto, todavía juzgan a las víctimas de violaciones en vez de al violador, todavía se quejan de lo mucho que se quejan las feminazis. Eso sí, Mancera con sus esfuerzos del silbato denunciador se llevó las palmas en la recién nombrada Ciudad de México ¿ya sabemos si somos chilangos, mexiqueños o cdmequeños?

Y si, mi momento más bajo probablemente fue cuando Peña trajo a Trump y lo único que el presidente y yo tuvimos en común fue probablemente la pijamada papal cuando vino el Papa Francisco, ya que ambos tuvimos celebraciones alrededor de la visita, probablemente también celebramos que Iñarritu se ganó el Oscar y que Diego Luna lo hizo muy bien en Star Wars. Pero de los últimos dos no estoy tan segura.

Y mientras todos estaban muy entretenidos jugando Pokemon Go, se les olvidó que alguna vez hicieron drama por un manglar llamado Tajamar, que nos cerraron las Marietas y que lloraron por un monito llamado Harambe.

La realidad es que a mi este año me rompieron el corazón cuando Taylor empezó a “salir” con Tom Hiddleston y cuando Michael Fassbender vino a la Ciudad de México y NADIE ME INVITÓ A CONOCERLO.

Ni siquiera sufrí tanto con las pérdidas de Prince, Bowie, R2D2, Leia, Juanga, Anton Yelchin o Margarito…. y ya sé, se fueron muchos. Peeeeero, Drake salió de la friendzone, Rob Kardashian y Blac Chyna nos dieron todo el drama que Kanye y Kim no pudieron (¡Ay Kanye!) y mañana es el baile de coronación del imperio Gay. Ya con eso empezamos bien el 2017. Creo.

Pero si no se sienten tan bien entrando al 2017, tal vez esto ayude: