FOMO: Quiero ir a unos XV años

No la verdad es que no. Pero como todos quieren ir a los XV años de Rubí pues no se me ocurría otro tema para el FOMO. La verdad es que me parece realmente extraordinario que llegáramos a las noticias internacionales por algo tan estúpido. Pero no se preocupen, todas las semanas llegamos a las noticias internacionales por algo, lo que pasa es que no siempre es tan risible y ese no es el tipo de noticias que -en general- nos gusta leer diario. Aceptemos que no nos interesa estar informados y nos conformamos con estar enterados de lo que se hace viral, meme o como se le quiera ver. En el mejor de los casos, se leerán el FOMO y leerán una que otra nota diferente a las que están en boca de todos como el perro que “perdió” Interjet.

En fin, tampoco creo que leer mis quejas semanales sean suficientes para estar informado. El FOMO por eso se llama FOMO, porque vivo con la sensación de que hay muchas cosas importantes sucediendo en el mundo y yo no me estoy enterando porque estoy distraída con tonterías como el nuevo bebé de las Kardashian, las fotos del archivo de prensa de EPN, la nueva canción de Taylor Swift, etc. Y mientras esto pasaba y enterraban a Fidel, el dólar sube y baja, Kourt y Scott revivieron el amor y los gringos parecen mantener vigilado al nuevo presidente de Filipinas

¿De qué más nos perdimos? Pues de muchas cosas (*grita wuuuuu*) como que Francia tiene un nuevo primer ministro, tenemos nuevo color del año (2017) según Pantone, que Mick Jagger tuvo a su octavo hijo, alguien (en algún lugar del mundo) empezó a vender quesadillas con cheetosl las jirafas podrían estar en peligro de extinción y finalmente, la revista TIME nombró a Trump persona del año y tienen mucha razón, yo creo que este señor representa todo lo que hemos hecho mal como humanidad en el 2016.

¿Se quieren quitar la depresión? Aquí hay un estudio científico primermundista que dice que la depresión se te puede quitar poquito si te quedas una noche sin dormir. Así que ahí lo tienen, si les deprime el fin de año, se justifica que se quieran quedar sin dormir a fiestear toda la noche o hasta que el cuerpo aguante. ¡Yay!