FOMO: Suficiente, ¡Me rindo!

No se ni por dónde empezar, han pasado tantas cosas en lo que realmente fue muy poco tiempo que no se por dónde empezar. Podemos empezar porque ganó Trump y lo más deprimente es que todos se deprimieron por eso, como si hubieran perdido de vista el contexto mundial… o algo. No entiendo. El punto es que ya sabíamos que el 2017 pintaba para ser un año pesado pero empiezo a creer que no puede ser mucho peor que el 2016 ¿no? (no debería de retarlo así tan descaradamente).

Me decepciona más, que nadie lleva el conteo de los días que llevamos con Duarte “desaparecido” o las malas bromas de nuestro gobernante y sus amigos. Que no sabemos en qué andan las Kardashian (desde que las asaltaron) o que seguramente Taylor Swift ya le escribió una canción a Tom Hiddleston y no la hemos escuchado, estoy segura que ya publicaron esa que le escribió a Calvin Harris.

En fin, han pasado tantas cosas que ya se me está pasando el enojo y empiezo más que nada a rendirme en esta misión de seguirle el rastro a las noticias. Me deprimo, entre el “ler” sus estafas de fondeadora y sus retos virales ya no se qué más leer para no sentirme tan mal. No, no me anima la historia del empanadero, un poco si, la vida de Lindsay Lohan porque nadie sabe lo que intenta hacer con su vida y me da risa que ella les hace más sentido que Trump de presidente.

Un rato, la noticia de que habría más películas inspiradas en el universo de Harry Potter me hizo sentir mejor igual que la nota de la pizza de mac & cheetos y la del segundo bebé de Ashton Kutcher. Pero luego le rompieron el corazón a J.Lo, terminé de ver la segunda temporada de 12 monos en Netflix, Drake regresó a la friendzone, me enteré del hombre que se masturbó con una botella y bueno…  yo ya no entiendo nada.

En fin. Tantas cosas que nos perdimos. Intentaré no volverlo a hacer, pero no prometo nada. Ahora si me disculpan, iré a prepararme para sobrevivir al Corona Capital y luego contaré los días hasta que las Gilmore Girls regresen a Netflix.