FOMO: de dulces, sal y marihuana

Esta semana creo que el tema de conversación se concentró en el precedente que dejó la  Suprema Corte de Justicia de la Nación acerca del uso de la marihuana y el rush post-Fórmula 1. Pero permítanme distraerlos de tan exóticas noticias con trivialidades como las elecciones de Myanmar y el ciclón Chapala que le pegó más a Yemen de lo que nos pegó a nosotros Patricia.

Algo que si nos pegó en la semana fue la narcomanta que apareció en un puente al sur de la Ciudad que, en mi opinión, daba demasiados detalles como para tener legitimidad del narco. Llámenme ingenua pero ni El Chapo da tanta justificación de lo que hace o por qué lo hace. Los que si dan explicaciones y advertencias con lujo de detalle son los Anonymous que esta semana cumplieron con publicar la lista de miembros del KKK para que todos regresáramos al pasado en un par de clicks. Pero eso no importa porque en la nueva película del mundo mágico de Harry Potter no han anunciado actores de color y eso si que nos ofende (casi tanto como el beso que no se dieron JLaw y Natalie Dormer).

En otras notas más afortunadas me enteré que Alondra de la Parra estará dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de Queensland, Australia. Ahí les dejo esa noticia para que escriban más ensayos sobre por qué el éxito de Alondra de la Parra no es un éxito mexicano y por qué no debemos sentirnos orgullosos o algo así. Yo por lo pronto me emocionaré pensando en la Orquesta de Queensland tocando el Huapango de Moncayo del otro lado del mundo porque Alondra puede y seguramente alguno que otro en Sectur se asegurará de aprovechar el nombramiento para que la marca MÉXICO llegue a Australia.

Mientras México llega a Australia los que van a llegar a México son los Rolling Stones y yo no puedo creer que mi sueldo de 2015 ya este comprometido con eventos de 2016. Si alguien alguna vez pensó que yo tenía miedo al compromiso, debería preguntar mi agenda de conciertos (y viajes) 2015-2016. Eso es una inversión en salud mental a mediano plazo.

Y necesitamos salud mental porque ¿qué otra cosa vamos a hacer mientras esperamos que salga el nuevo disco de Britney Spears? ¿Cómo se supone que aceptemos el hecho de que Twitter nos robó la felicidad que nos daba tener tweets favoritos por su alto contenido ácido y lo redujera todo a un simple y para nada significativo “love/like”? ¿Qué más podemos hacer mientras esperamos que abran el parque de diversiones de los juegos del hambre? ¿Cómo se supone que lidiemos con la idea de que hay un cafetería que no vende cafeína? EL MUNDO YA NO TIENE SENTIDO. Nada más podemos bailar. Por eso vamos a conciertos.

Pero mejor hablemos de dinosaurios y animales raros (no, no del cumpleaños de Kris Jenner ni de Donald Trump en SNL) porque alguien encontró un dinosaurio más grande que el velociraptor con garras de 24 centímetros y esta semana aprendimos que los Coyolobos ya suman millones y llegaron para quedarse. Los que también llegaron para quedarse son las ballenas boreales y que ya son más viejas que Moby Dick (próximamente en su sala de cine más cercana) y estas arañas que destrozan los genitales de sus parejas para asegurar que nunca más se reproduzcan con otro.

Y mientras la madre naturaleza asegura la supervivencia de otras especies que no sea la nuestra, estudios científicos primermundistas indican que la sal contiene pequeñas partículas de plástico y ahora yo quiero que alguien me diga cómo es que el cuerpo humano se esta adaptando a digerir todas las porquerías que comemos voluntaria e involuntariamente (porque #contaminación). De pronto esa iniciativa de quitar el salero de los restaurantes en el D.F. no me parece ya tan descabellada.


Pero no todo en este mundo es malo porque esta semana aprendimos que un buen muchacho de campo, si puede enamorarse de la chica mala de ciudad ¿de qué hablo? pues de que Blake Shelton y Gwen Stefani, esos que nos hicieron perder la fe en el amor hace unos meses, juegan una vez más con nuestros sentimientos y confirman que están saliendo (y Adam Levine approves) ¿por qué esto importa? no importa pero a mi me gusta cuando el country y el rock se juntan a hacer música empalagosisima y además hay chismes maliciosos en la mezcla.

Finalmente los dejo con los vídeos que podrían popularizarse en redes sociales en los siguientes días. El primero es el ya tradicional de Jimmy Kimmel en el que los adultos hacen creer a sus hijos que se comieron todos sus dulces de Halloween.

Me alegra saber que hay niños lo suficientemente perspicaces como para darse cuenta de que es una broma, tanto como me angustia el video de la niña que no sabe como colgar un teléfono (que seguro es falso).

Fenómenos de luz: 22 (porque la foto de los borregos)

Kardashian: 110 (porque los cumpleaños de Kris y Kendall)

Mundo: 112

Días sin encontrar a El Chapo: 119